
Mejor amigo de Ana Obregón, Raul Castillo, le dedica mensaje: "Encontraré la forma para que vuelvas a sonreír"

El miércoles 13 de mayo, Álex Lequio, único hijo de Ana Obregón y Alessandro Lequio, partió de este mundo debido a un raro cáncer.
Luego de dos años de luchar contra el cáncer, Álex Lequio murió en la Clínica Quirón de Barcelona días atrás. Y aunque el joven había estado hospitalizado durante las últimas semanas, su fallecimiento llegó como un balde de agua fría para su familia, amigos y seres queridos.
Ana y Alessandro quedaron destrozados tras la temprana muerte del chico de 27 años. El destino no le permitió seguir a este joven con un futuro por delante y muchas ganas de vivir.
Ana Obregón y Alessandro Lequio ya se había pronunciado, dejando en evidencia lo mal que se encuentran: “Se apagó mi vida”, escribía en Instagram junto a una foto familiar. “Siempre serás mi luz”, manifestaba Lequio en Twitter.
UN BUEN AMIGO
Lo cierto es que el dolor apenas comienza a hacer de las suyas, y el amigo de Ana Obregón, Raúl Castillo, ya ha dicho que hará todo lo posible para hacerla sonreír de nuevo.
Son muchos años de amistad que hay entre Ana y Raúl. Él es un amigo íntimo de la presentadora -podría decirse que su confidente-, y sabe muy bien lo devastada que está.
Han compartido los momentos más felices, así como los más tristes, y en estos últimos, se han tomado fuertemente de la mano, valiéndose de apoyo mutuo. Es ahorita cuando Obregón más le necesita, pues perdió a su único hijo, la luz de sus ojos.
Mediante esta publicación de Instagram, Castillo aseguró sobre su amiga que “encontraré la forma para que vuelvas a sonreír”, y no solo él, sino todos los que aprecian a la presentadora, su círculo cercano. En el post, ‘Ra’ también pidió a Dios ayuda para Ana, para que pueda afrontar esta situación tan dolorosa:
Mi amigo de la infancia llevaba a mi madre viuda a bailar todos los jueves – Cuando por fin le pregunté por qué lo hacía, su respuesta me dejó sin palabras
Pensaba que mi nueva novia se llevaba de maravilla con mi hijo – Pero cuando él me explicó con toda inocencia las reglas del nuevo "juego" que ella le había enseñado, se me quedó la cara pálida
“Cuanto dolor por favor, ayúdala, Dios mío, ayúdala. Eterno Aless. Descansa en paz”, concluyó el hombre.
La publicación ha recopilado más de 3.100 me gusta y 300 comentarios de personas que desean lo mismo para Obregón y su familia: paz y tranquilidad en este momento.